Extrañas huellas, pasos futuros
Habré nacido
entre hebras
Hebras, de un santo conjuro?..
Ay!.. Que dicha abrirá, tales, tupidas celdas!
Ay, supiera yo, encontrarte, entre mi quejumbrosa existencia!
Y fuera un castillo la suerte, que empinara mi
conciencia
Bosquejo ciego, donde
los sauces bermejos
Y las palabras
sedientas
Sangran con voz
de festejo, la pasividad de tu ausencia
Y, fuera el aire un
resorte, que al empujar con más fuerza
Salte de
todas las noches, la quietud, que mi alma empeña…
María Verónica García
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