Al mejor postor, la ocasión
decidida, ante la indecisión
De la burla del
fragor inventado en las noches de relámpagos
En el invierno del día
Duda de la existencia,
con carencias sin medidas
La rapidez exacta, a desear la adolescencia del faltante errante
Que no se cuece…
Para ser inobediente
Dejando el rasgo del
deseo
Siendo dependiente
Solo del deseo…
No asumiendo atropellarlo,
desnutrido por él, entregándose a él…
A la sensación indefinida
como un sustento que reverdece a la vida..
El mundo que
necesito, no está en cada brazo…
Solo en la furia que
tiende el regazo, de un amante verdadero
Tampoco así llamarlo
quiero
Vituperada forma de
enredo
Decidía en el borde
del abismo…
Sin Embargo, es la más
sedienta y transgresora escalera al cielo…
Descartando las palabras que hube puesto en el peldaño de abajo
Y fuera el gesto, para
inundarme
Del instante
Del momento
Ante el mismo
suicidio del amor violento
El que arrasa,
despedaza, el que queda por la mitad, de un momento…
Al ser tan exhaustiva,
no permito su salida y ante la vieja
creencia de: solo con otro amor el viejo Amor se arranca…
Mera coincidencia al
ser tan exacto el pensamiento en la más pulida diferencia…
Que cada ser evalúa
en sus actos…
Puedo comprender las
doctrinas de la mente y sus acciones..
Puedo rever que yo misma cree, un puñado de estrellas en la frente del, tal soñado hombre!
Que sienta amarme y al hacerlo a todo mi mundo emocione..
Hasta quedar sin
aliento, sin sentirme vacía de su alimento…
Pero quien si no yo, tan culpable, de no asistir a mí mismo error, habiendo puesto el acento
En el paulatino receso, ante la duda…
Cada vez que alguien
con una mirada empuja
A la palabra esperada
A la acción que trepa
para ser liberada
Hará revivir esas
ansias olvidadas de cuentos de brujas..
***
Saltaré tan alto y
desbordada entraré a cada hueco esta vez en cada uno de los
cuentos, de las hadas…
y…
En el pajar del dicho,
pero entre perlas blancas, una pizca
de las semillas almizcleras
y un azar de naranja…
Sin enhebrar!...
Seguramente esperándome
como Mi
Deseado Príncipe….
Lo hallaré con la
forma de “Una Aguja”…
Esa diseñadora soy, ese diseñador deseo, con el alma en la mano el corazón latiendo a pleno…
María Verónica García