Profundicé en las cuentas, que unen el pasado y, el presente
Sustraje del más
vertiginoso bagaje, una, estratagema
Blanca, como se olvida de dar, cada leyenda…
El suspiro, que subyace
en el correr de las venas
Tu limbo!
Enriquecedor furia que
ha nacido con forma, de codificada Diadema
Expresándose en solo un Hueco, palpitosamente, Prisionera
Como un central grito hacia
adentro, cuando la noche solo a Ti, se entrega
Donde, en el
reincidir, Debajo de sus faldas
mitigantes
Naces, colocando
todos tus ases, que usas, como, una
bruja buena…
Creces espigas,
dados, luciérnagas, solo
con destellos anulares, en esa ciudad, brincosa y ligera…
Por Ahora, en las noches Sales, reluciendo todo tu Oro, sin vara, ni atril, ni gorro
Solo con, tu Alma Entera…
María Verónica García