Envueltos de audacia,
imberbe
Sufren de,
faltas, indemnes
En un oscuro, recinto
Y dan paso a cuánto alcancen, con su mente impiadosa
Sedienta de tanta cosa,
que en un minúsculo paso
No tarda en dar,
regazo
Materia que, tan
alto, goza
Sin poder, ver, que sigilosa
Se escapa, por otro
trazo
Y da vida, a, un, elixir, que no
guarda una virtud
Rienda suelta, sin
exigir, a, la inoportuna fragancia
Que peca, en
disonancia
De su mala pulcritud…
Y vive en un cielo marrón
Nauseabundo de poetas
Y muere en su
lentitud
Implorando ser profeta….
Hay otro mundo, que espera
Como la dual cantidad
A ser de la cierta verdad, el alma, que se
guarda entera
Impronta, de, eternidad recuperando en facetas
Una piel, que al fin
dará, pulpa y cascara, de un asceta…
No por tanto, lo oculto
ríe, si el verdor de si, redime,
el gozo, de la presunta, respuesta…
Maria Verónica Garcia
No hay comentarios:
Publicar un comentario