Cuidarme, de las hienas portadoras de mentiras
De los hielos, en los
labios, más pujantes
De las brasas, de los brazos delirantes
Ante el ruego de la
luna, más vendida…
Con un sol, en
bandeja, platina
Sin estrellas en sus
ojos
Sin canto de poesía
Abrazando a sus
abrojos siderales
La única Materia, que se arrodilla, ante una alcancía
En el ruego placentero
del servicio
Sin la honra que
transita cada día
Sin valor, solo, como, estandarte
vitalicio
En el desdén que abarca su sonrisa…
De las metáforas hecha
girones
De los sueños adulones
De la meca que aun
ansia
Y se trazan de baluartes, profecías
Y se tornan
mercaderes, de su arte
Y profesan de, la muerte su, sentina…
En pedazos desarmando
cada parte
De las leyes que lo
acosan y vigilan
De las bruma que todavía imparte
En las servidumbres, que permanecen, en su retina…
María Verónica García
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