Solo depende de vos, de mí…
Que valiente ¡..
Sin acusar..
Ni velar al tiempo,
en presente
Envías al cielo
cantares
Y flota, tu amor
inocente…
Serán cultivos nacientes?
Cuando la vida
prospere
Y nada te desespere
Y seas tú, tan creyente!
De los sellos escribientes
De tus goces
celestiales
Del nácar, en el centro más caliente
Del fruto de los
azares…
Solo tú, serás el
vientre, de los días más ardientes
De las noches
desafiantes
De los vivos, más
ausentes
De las magias pendulares..
De los muertos
esenciales
Del saber sin creer,
que son más de dos los mares
Y, que es a un señor,
al que visten con ajuares!..
Solo cuando decidas
Habrá más!.. o ha de
terminar
Tanto espanto, tanto
llanto!
Lagrimas derretidas…
Por ahí, he oído, que
cuando del cielo caída
Reaparezca triste y
hundida, mal oliente, dolorida
La verdad!..
Solo habrá que
esperar, que de sufrida!
A una nueva vida, reaparezca
Bien pretendida logre por fin respirar..
Y esta vez!... sin ser vendida!
Se acomode en un
lugar
María Verónica García
20/9/2010
De Rincón de Poesías
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