En la fuga, cuando el
ojo mira, el, Alma
En la materia oscura,
que curva, la sección vital, al romper su, luz, en
la mañana
Al voltear la acción
del pensador, que regaló su fantástico, armazón, en, la Palabra…
¡Y, se declaró en quiebra, ante la belleza!... de,
pétalos blancos, de, única pieza…
Rocío, escarpado, de
la gota de miel, que traspasa, lo aparente
Que gime, en su agua hirviente,
con su invisible, canto voz…
Que, describe, dentro
de su rio, un, soñador,
Esbozando, un, Sin
límites, de, albedríos, sobre, la sensación, del amor
Y su transición.
Que sigue a, la comisura,
de, una sonrisa, ligera, convertida, más pura
Y, echa a, andar…
Ya no hay cielos de
bruma
Ni gritos, para armar…
Una desdicha que, que
se empluma, para pedir, iluminar…
Un motivo escrito, en
la palma de la mano
Un sonrojo, de
timidez
Por no saber qué
hacer, al Estar…
Y seguir empujando
los pies
Sin nada, que,
encontrar…
Sabiendo que, hay, más allá, del allá
En los dedos lápices, del dibujo
En los ojos, del Mago
brujo
Al, dibujar …
María Verónica García