Degradante, ante
siglos, dejados
No Avanzas, solo entierras, tus mitos grabados...
Intervienes, en el flujo cósmico, de tu cocina
Asientas, la locura de un toxico, en bambalinas
Para reinventar a tus aguas que, densas, desfilan
Hablas del infierno?
Ante los libros sagrados de estiércol
Que, más locos, fáciles, han sembrado, rezado
Jamás hablas en blanco, ni sientes,
ni piensas, perteneces ya, a ese letargo
Inútil será tu huida
Si las alabanzas de la equivocación, no son, por ti, abolidas
María Verónica García